Projet Accompagnement Solidarité Colombie

Primero de Mayo en Colombia

10 Abril 2007

¡Primero de Mayo: por toda la verdad, todas las garantías, toda la
democracia!

Hoy, Primero de Mayo, los trabajadores y los pueblos del mundo celebran su
Día internacional. Conmemoramos los 121 años del sacrificio de los héroes
de
Chicago, la efemérides que año tras año se encarga de recordar a la
humanidad que detrás de cada derecho laboral, de cada avance social, de
cada
conquista popular, de cada reafirmación de la soberanía nacional, hay una
estela de lucha, de sudor y de sacrificio que la sustenta y la hace
posible.

Millones y millones de personas en el mundo realizarán gigantescas
manifestaciones y concentraciones en la mayoría de ciudades del planeta que
condenarán la globalización neoliberal, la agresión del imperialismo
norteamericano a las naciones y pueblos pobres del orbe, y las recetas
económicas del capitalismo salvaje que, lejos de resolver las angustias de
la población, han incrementado a niveles insospechados los índices de
pobreza, miseria y desempleo.

En nuestro caso particular, en Colombia celebramos el Primero de mayo en
medio de una profunda crisis política, sin precedentes en la historia
reciente, cuya esencia son los estrechos y permanentes lazos entre altos
funcionarios del gobierno, parlamentarios y otros dirigentes del uribismo,
multinacionales norteamericanas, agencias estatales de diferente nivel,
incluyendo secciones y oficiales de las fuerzas armadas, con el
paramilitarismo.

No se trata en esta fecha sólo de reiterar las graves consecuencias para la
vida del pueblo y la producción nacional de la aplicación a rajatabla, por
casi veinte años, del modelo neoliberal impuesto por los organismos
internacionales de crédito para beneficio del capital extranjero. Ni de
alertar a la Nación sobre el arrasamiento de la riqueza nacional, el empleo
y el nivel de vida de la población que sobrevendría de la aprobación y
puesta en marcha del TLC. Ni de denunciar el atraco a las regiones, a la
educación y a la salud que se realizará con la aprobación del proyecto
oficial de dar un nuevo zarpazo a las transferencias establecidas en la
Constitución que, de los ingresos de la Nación, deben ir a los gobiernos
departamentales y municipales.

Se trata, principalmente, que pese a las maniobras oficiales para engañar a
la opinión pública, esta comprenda que en Colombia está planteado un pulso
entre el presidente Uribe, dispuesto a impedir mediante la intimidación, la
calumnia y la fuerza del Estado que se destape el verdadero fondo de la
crisis actual, y las fuerzas democráticas, con los trabajadores a la
cabeza,
resueltas a que aflore toda la verdad. Del desenlace de esta confrontación,
librada alrededor de los nexos del actual gobierno con el paramilitarismo,
depende que se mejoren o se deterioren las condiciones para seguir librando
la batalla contra las medidas, reformas y leyes neoliberales y por las
transformaciones avanzadas y progresivas que necesita el país.

Las políticas centrales de la administración uribista han fracasado
estrepitosamente. En lo económico, la revaluación merma substancialmente
los ingresos de las exportaciones y estimula el incremento de las
importaciones y del déficit de cuenta corriente; el desempleo, la miseria y
la pobreza presentan porcentajes vergonzosos dentro del contexto
latinoamericano; las privatizaciones prosiguen entregando valiosas empresas
del Estado al capital privado a precios de feria; y el costo de la vida,
disparado en lo corrido del año, se ha tragado ya gran parte de los
irrisorios aumentos salariales de diciembre. En cuanto a la seguridad
democrática, ni ha traído la paz y la seguridad a los colombianos, ni ha
satisfecho las metas del Plan Colombia. Día a día crece el clamor y la
exigencia de la sociedad entera del intercambio humanitario y la solución
política al conflicto armado.

El entorno internacional, que influye en la situación nacional más de lo
que
usualmente se admite, es favorable a las fuerzas democráticas. La política
imperial del presidente Bush, está afectada severamente por el fracaso de
su
agresión militar en el Medio Oriente, millones de iraquíes claman por su
autodeterminación nacional y el cese de la violencia que han desencadenado
las tropas gringas de ocupación. La derrota electoral a manos del Partido
Demócrata le ha traído una reducción sustancial de su capacidad de maniobra
en el Congreso que se comprueba con la dilación en la aprobación del TLC
con
Colombia y el congelamiento de una parte importante de la ayuda militar. El
mapa latinoamericano atestigua la presencia mayoritaria de gobiernos que en
mayor o menor grado se resisten a la coyunda norteamericana, defienden la
soberanía de sus naciones, repudian el credo neoliberal y en su agenda
incluyen mejores condiciones de vida y trabajo para sus compatriotas.

La crisis política en curso intensificará la contienda por el predominio
electoral en octubre, en las elecciones que renovarán gobernadores,
alcaldes, asambleas y concejos. Es evidente que la consolidación del proyecto uribista requiere que sus fuerzas, las legales y las arropadas por
la Ley de Justicia y Paz, ganen esas elecciones. Y, si bien es cierto que
esas fuerzas están debilitadas, aún conservan el poder que concede el
control de la mayoría de las entidades estatales, sus inmensas riquezas y
la
capacidad intimidatoria que en su pasado reciente ejercieron sobre la
población en amplias zonas de la geografía nacional. Por ello, las fuerzas
de la oposición, a quienes cabe el mérito de haber desentrañado la esencia
de la crisis, no deben adoptar la táctica de fragmentar sus fuerzas sino la
contraria, la de unir todas las corrientes y personalidades que se oponen a
la fascistización de la vida nacional.

¡Que la movilización social que se intensifica mes a mes contribuya
sustancialmente a descubrir toda la verdad! ¡Qué Colombia entere participe
en el Paro Nacional del 23 de mayo! ¡Que el desarrollo de los
acontecimientos, para bien de la Nación y del pueblo, fluya en el sentido
que reclama la democracia y el progreso! ¡Que la oposición se una, se
inspire en los vientos del sur y conquiste en octubre posiciones cruciales
para la transformación nacional!

Gran Coalición Democrática- GCD

Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT

Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC

Confederación de Pensionados de Colombia, CPC

Bogotá D.C., Primero de Mayo de 2007.

Autor: 
Central Unitaria de Trabajadores de Colombia - CUT

Fuente: